Tenía ganas de subir a Cebollera por una ruta distinta a la clásica de la Laguna de Cebollera, o la de la Ermita de los Lomos de Orios, y esta travesía circular cumplió mis espectativas. Una bonita ascensión de la que regresé muy contento en un día en el que tuvimos sol, niebla, viento, etc.